Tu personaje: un Na'vi ya definido, no una hoja en blanco
No eliges clase ni trasfondo: juegas a un personaje Na'vi con una historia ya establecida, criado por el Programa Embajador de la RDA y despertado de criosueño años después de la Batalla de las Montañas Aleluya. La personalización se limita a cuerpo, rostro (entre plantillas prediseñadas), peinado, tatuajes, pintura corporal y voz — y puedes rehacerla gratis en cualquier momento en las estaciones "Cambio de Aspecto".
Los Sentidos Na'vi
El equivalente de este juego a un modo de detective: resalta puntos de interés, rastros de animales y las vulnerabilidades de los enemigos ya escaneados, además de registrar información de flora y fauna en el Compendio del Cazador.
Armas: arco Na'vi y armamento humano
Tu arsenal principal son arcos (largo, corto y pesado, cada uno con su propio equilibrio entre alcance y cadencia), lanzas y hondas de asta para colocar granadas trampa. También puedes usar el armamento de fuego de la RDA (rifles, escopetas, lanzacohetes, con munición especial como perforante), así que no estás limitado solo a las armas Na'vi si la situación lo pide.
Salud y energía: un sistema que no perdona el mal manejo
A diferencia de la mayoría de shooters, tu vida no se regenera sola sin más: la regeneración depende de un medidor de energía, y solo ocurre fuera de combate mientras tengas energía disponible. Comer y cocinar recupera energía, no salud directamente. Para curarte de verdad durante un combate necesitas vainas de la planta Dapophet o botiquines, consumibles desde un menú rápido.
Consejo: lleva siempre vainas de Dapophet o botiquines de reserva — sin energía disponible, no tienes ninguna forma pasiva de recuperar vida en pleno combate.
El vínculo con tu ikran
Se desbloquea en la misión principal "Alzar el Vuelo", en El Nidal: te acercas despacio a una bandada hasta que uno, marcado en azul, se vincula contigo. Tras elegir nombre y color, un mentor te empuja desde un acantilado para sellar el vínculo, obligándote a llamarlo en pleno vuelo de caída. A partir de ahí puedes personalizarlo y seguir reforzando la relación volando, cazando y luchando juntos.