Un Gotham mucho más grande
El mapa de este juego es más del doble de grande que el de Arkham City, dividido en Gotham Norte y Gotham Sur conectadas por un puente — no simplemente dos islas separadas, sino una ciudad continua bastante más extensa que la de la entrega anterior.
Combate Freeflow, más duro que en Arkham City
El sistema de combate encadenado se mantiene, pero los tiempos de contraataque cambian y los enemigos son más agresivos, dando menos margen de error que en juegos anteriores de la saga.
Consejo: no confíes en los reflejos que traigas de Arkham City sin más — el ritmo de contraataque aquí es distinto, y acostumbrarte a él lleva un rato al principio.
Reconstrucción de escenas del crimen
Una novedad real de este juego: con el escáner de pruebas puedes rebobinar y avanzar una reconstrucción simulada del crimen, buscando puntos de interés marcados para encontrar pistas nuevas. Forma parte de los "Casefiles", algunos obligatorios para la trama y otros completamente opcionales.
Enigma, no Riddler
El coleccionista de este juego se llama Enigma — es Edward Nigma antes de adoptar la identidad de Riddler, un detalle deliberado de precuela. Sus coleccionables son paquetes de datos de extorsión y repetidores de red, presentados en la historia como material de chantaje que oculta, no como trofeos dejados a propósito para Batman. Aun así, en algunas plataformas el logro sigue llamándose "trofeo de Riddler" por motivos de continuidad con el resto de la saga, aunque en el juego y los diálogos se le llame Enigma en todo momento.
WayneTech: tres apartados de mejora
Ganas experiencia con misiones, combate y encuentros de sigilo, y la inviertes en tres apartados: Asalto (ofensiva), Guardia (defensa y salud) y un árbol general de Habilidades, además de mejoras de gadgets independientes que se desbloquean por rango del Sistema del Caballero Oscuro o por avance de la historia.