Las tres posturas del bastón
Todo el combate gira en torno a un único tipo de arma, el bastón, que se puede usar con tres posturas distintas: Golpe (disponible desde el principio), Pilar (desbloqueada hacia el nivel 5, te permite apoyarte sobre el bastón para esquivar y contraatacar) y Estocada (desbloqueada hacia el nivel 20, prioriza el alcance y permite un ataque cargado tras una esquiva usando Enfoque). Cada postura tiene su propio árbol de mejoras, pagado con Chispas.
Esquiva Perfecta y el medidor de Enfoque
Esquivar justo en el momento preciso —marcado por un efecto visual de duplicado del propio Elegido— llena el medidor de Enfoque más rápido que golpear o cargar ataques. Ese Enfoque se gasta en Ataques Fuertes mejorados y en encadenar combos variados de golpes ligeros y fuertes.
Consejo: no confundas el hechizo Inmovilizar (que congela al enemigo) con un parry — el mecanismo defensivo real es la Esquiva Perfecta, y el hechizo más parecido a un parry es Roca Sólida, de la categoría Alteración.
Espíritus: habilidades prestadas, de un solo uso
Al derrotar a ciertos enemigos menores obtienes Espíritus, que te prestan una habilidad concreta de esa criatura para usar en pleno combo, a cambio de consumir Qi. Son de corta duración y pensados para complementar tu propio estilo, no para sustituirlo.
Transformaciones: convertirte en el jefe derrotado
Distinta de los Espíritus, la categoría de hechizos de Transformación te permite convertirte por completo en una criatura poderosa, con su propia barra de vida y varias habilidades activas mientras dura el efecto. No todos los jefes ofrecen una Transformación completa — la mayoría concede Espíritus más limitados.