Una doble línea temporal

A diferencia de la estructura más lineal del primer Lords of Shadow, esta secuela alterna entre dos escenarios muy distintos: la ciudad moderna de Wygol, donde Drácula debe camuflarse entre la población humana y evitar a los Golgoths que lo vigilan, y el castillo medieval, explorado mediante flashbacks y secuencias de sueño que revelan el pasado del propio Drácula. Ambos hilos convergen a medida que avanza la historia.

Consejo: Zobek no es un alias ni una identidad humana de Drácula — es un personaje independiente con su propia historia, que resulta ser mucho más importante de lo que su papel inicial de "guía" sugiere.

El trato con Zobek

Zobek se presenta ante Drácula para advertirle de que Satán está a punto de regresar al mundo, y le ofrece la Vampire Killer, el arma Combat Cross asociada tradicionalmente a la familia Belmont, a cambio de que Drácula elimine a tres acólitos que actúan como guardianes de las piezas necesarias para completar el regreso de Satán. Este trato pone en marcha toda la trama principal del juego.

Qué esperar del combate y el sigilo

En combate, Drácula dispone de dos armas con roles elementales opuestos —el Void Sword y las Chaos Claws—, además de un sistema de progresión basado en experiencia. En las secciones de la ciudad moderna, en cambio, el juego pide un enfoque distinto: moverse con sigilo, evitar la atención de los Golgoths y usar habilidades de transformación para pasar desapercibido. Ambos sistemas se explican con más detalle en sus artículos correspondientes.