Robots enemigos comunes
La instalación está poblada por robots de todo tipo, cada uno con un rol claro:
- Drones voladores (tipo Pchela): patrullan y disparan a distancia, fáciles de derribar pero molestos en grupo.
- Turrets fijos (tipo Vatrushka): gran daño a distancia si se les deja disparar sin interrupción.
- Robots de mantenimiento y laboratorio reconvertidos: variantes cuerpo a cuerpo o de soporte, algunas capaces de curar a otros robots cercanos.
- Enemigos orgánicos-mecánicos ("Mutantes" y variantes tipo planta): generan crías o esporas si no se elimina rápido a la unidad que los genera.
Consejo: prioriza siempre a los robots de soporte que curan o generan crías antes que al resto del grupo — dejarlos vivos alarga combates que deberían ser rápidos.
Jefes principales
A lo largo de la campaña te enfrentas a varios jefes únicos, cada uno con un patrón de ataque propio y ligado a un momento concreto de la historia — desde robots de gran tamaño hasta enemigos con capacidades elementales específicas que obligan a cambiar de habilidad del Guante sobre la marcha.
El enfrentamiento final: los Gemelos
Contiene spoilers de trama. El jefe final son los Gemelos, dos cuerpos robóticos con forma de bailarina que sirven de guardaespaldas a la cabeza científica de la instalación. El combate se libra en dos fases con comportamientos completamente distintos: una unidad ataca con látigos láser y discos de plasma cuerpo a cuerpo, mientras la otra levita y bombardea a distancia con proyectiles. Usar armas de misiles para interrumpir sus ataques es una de las tácticas más efectivas contra ambas fases.